De repente tu risa
oída desde un cuarto lejano
profunda, aniñada y
sin embargo mujeril.
El tono no sube de un modo histérico
como el de otras mujeres
y tampoco es apagado.
Es juguetón, ligaremente ronco y vibra en tu garganta.
De repente tu risa
llena mi oído en el cuarto pequeño.
Agudizo el oído
pero enseguida la haces callar.
Me haces sonreír a medias.
martes, 22 de diciembre de 2009
Autor: Rodolfo Ybarra
Una Mosca verdosa flota en el aire, va trazando una elíptica silenciosa, una silueta embarazada, imagino que esta mosca es un profeta, la última de los profetas declamando la maldición de Dios o mejor ella-es-Dios con sus alitas miserables y sus ojitos condenados surcando sendos basurales. ¿De dónde habrá venido? Seguro posó sus patas en la caca de algún perro o deslizó su deliciosa lengua en la fruta de un niÑo. Ese brillo verdoso la delata, la repele. Mucha gente ha perseguido en las riberas de los ríos y en los cementerios preÑados de venganza. Muchos jóvenes le han lanzado piedras y torturado en bolsas de polietileno sacándole una, dos, tres patas. Y ella ha escapado al son de las trompetas liberada por un milagro, y ha recorrido cielos malignos cantando aleluya, yendo y viniendo agazapada en los arbustos, pegada a la ventana de un automóvil, mendigando un paralelelípedo de azúcar o el escupitajo de un viejo canceroso y ahora ha llegado a las mazmorras de mi cuarto atraída por el olor de la resina que se adhiere a los platos de comida.Está volando en círculos, nerviosa,aquejumbrada, trata de decirme algo y no logro comprenderla. El zumbido de sus alas rebota en mis oídos; con mucho esfuerzo logra posarse en la palma de mi mano, la veo frotar sus dos únicas patitas maquinando sus huída por la ventana, con sy barriga repleta de pelos y su repugnante apariencia.Pareciera decirme que el final de mi tiempo está cerca, ésta es su profecía mientras desespera y brinca de aquí para allá, seÑalándome con su boca tuberosa, asesinando y consumiendo con su infección el hueco de mi mano, mientras se cierra la imposibilidad de la vida sobre la posibilidad de la muerte.Y la mosca lo sabe e intentará cubrir ese estrecho espacio con el último aliento de sus alas y mientras sus ojos fraccionados observan una mancha que la detiene y la arrincona,que la constriÑe,la desplaza,y la vuelve a detener, así como una plamada, un suave golpe con la mano matamosca o con cualquier arma al alcance. Nada más.
Un Cuchillo Sirve para cortar las carnes en los mercados, sirve para separar el tronco de las extremidades, la cabeza del cuello y el cuello del resto.Un cuchillo sirve para diferenciar la vida de la muerte, por eso un cuchillo es más que un cuchillo; recordemos la oreja cercenada del pintor y los muchos crímenes y suicidios que se suceden en el mundo. Un cuchillo es algo sagrado, los dioses antiguos otorgaban poder a quienes lo poseían. Y el hombre primitivo afianzó su seÑorío al hacer uso de él.
Describamos cómo es un cuchillo: Primero el mango,generalmente de madera, aunque algunos asesinos optan por envolver un pedazo de tela o un trozo de cable. El cuerpo debe ser filudo a un lado y rombo al otro, de lo contrario ya no sería un cuchillo sino un vulgar puÑal. Hay que tener mucho cuidado con el filo, casi siempre requiere un mantenimiento con piedra de diamante, esmeril o una superficie rugosa en la que se pueda acentuar su peligrosidad, aunque ésta casi siempre depende de la mano que lo maneja.Si es una mano diestra, podrá cortar rabo y orejas de un solo zarpazo. Si es una mano novicia, no alcanzará a descubrir la filosofía del horror al vacío; por otro lado, un cuchillo es también un instrumento de placer, un innegable vehículo de orgasmos y de fantasías ineluctables. Un cuchillo no cree en racismos, puede cortar por igual carne negra, blanca o amarilla, puede cortar venas, arterias, y músculos sin reconocer las teorías del cirujano, puede mutilar, cercenar, destripar, despanzurrar, descabezar, desorejar, desollar, etc. Sin despertar el más mínimo de los sentimientos. Un cuchillo por lo tanto no tiene corazón, tiene el pulso de quien lo maneja y la profundidad de quien le rehuye, tiene el miedo de quien le enfrenta y la rabia de quien lo empuÑa. Finalmente anotemos: Del sujeto “cuchillo” al verbo “acuchillar” hay un solo segundo,un insignificante segundo suficiente para decir basta.
Un Cuchillo Sirve para cortar las carnes en los mercados, sirve para separar el tronco de las extremidades, la cabeza del cuello y el cuello del resto.Un cuchillo sirve para diferenciar la vida de la muerte, por eso un cuchillo es más que un cuchillo; recordemos la oreja cercenada del pintor y los muchos crímenes y suicidios que se suceden en el mundo. Un cuchillo es algo sagrado, los dioses antiguos otorgaban poder a quienes lo poseían. Y el hombre primitivo afianzó su seÑorío al hacer uso de él.
Describamos cómo es un cuchillo: Primero el mango,generalmente de madera, aunque algunos asesinos optan por envolver un pedazo de tela o un trozo de cable. El cuerpo debe ser filudo a un lado y rombo al otro, de lo contrario ya no sería un cuchillo sino un vulgar puÑal. Hay que tener mucho cuidado con el filo, casi siempre requiere un mantenimiento con piedra de diamante, esmeril o una superficie rugosa en la que se pueda acentuar su peligrosidad, aunque ésta casi siempre depende de la mano que lo maneja.Si es una mano diestra, podrá cortar rabo y orejas de un solo zarpazo. Si es una mano novicia, no alcanzará a descubrir la filosofía del horror al vacío; por otro lado, un cuchillo es también un instrumento de placer, un innegable vehículo de orgasmos y de fantasías ineluctables. Un cuchillo no cree en racismos, puede cortar por igual carne negra, blanca o amarilla, puede cortar venas, arterias, y músculos sin reconocer las teorías del cirujano, puede mutilar, cercenar, destripar, despanzurrar, descabezar, desorejar, desollar, etc. Sin despertar el más mínimo de los sentimientos. Un cuchillo por lo tanto no tiene corazón, tiene el pulso de quien lo maneja y la profundidad de quien le rehuye, tiene el miedo de quien le enfrenta y la rabia de quien lo empuÑa. Finalmente anotemos: Del sujeto “cuchillo” al verbo “acuchillar” hay un solo segundo,un insignificante segundo suficiente para decir basta.
Etiquetas:
Autor: Rodolfo Ybarra
miércoles, 25 de noviembre de 2009
Autora: Patty Camacho Blas. La suerte que no conocimos
La suerte que no conocimos
Autora: Patty Camacho Blas
amor
dijo
él
besa mis labios
besa mis ojos
besa mis manos
hazme olvidar
Charles Bukowski.....
Cass la pequeńa niña
mujer demonio
enredada en mi cuello
manos que atan
desatan pesadillas
labios rojos
entregados al dolor
me sumergí
como pez volador
en tu enmarejado cuerpo
bebí
el dolor
aroma sudor
de tu locura
quisiste darme tu alma
tu última lágrima
inocuo dolor
que no calo suficiente en el amor
las frases están hechas
los nichos cerrados
mis ojos abiertos
esta noche
más que nunca
al dolor
quizás tengamos suerte
esta vez
quizás tengamos suerte nos dijimos
aquella noche
mintiéndonos
cual amantes lascivos
buitre inmenso
rondando nuestras cabezas
esta noche
de canícula ardiente
te recuerdo
tu manto sagrado
la indecencia de mis noches
la suerte que nunca podremos conocer
Autora: Patty Camacho Blas
amor
dijo
él
besa mis labios
besa mis ojos
besa mis manos
hazme olvidar
Charles Bukowski.....
Cass la pequeńa niña
mujer demonio
enredada en mi cuello
manos que atan
desatan pesadillas
labios rojos
entregados al dolor
me sumergí
como pez volador
en tu enmarejado cuerpo
bebí
el dolor
aroma sudor
de tu locura
quisiste darme tu alma
tu última lágrima
inocuo dolor
que no calo suficiente en el amor
las frases están hechas
los nichos cerrados
mis ojos abiertos
esta noche
más que nunca
al dolor
quizás tengamos suerte
esta vez
quizás tengamos suerte nos dijimos
aquella noche
mintiéndonos
cual amantes lascivos
buitre inmenso
rondando nuestras cabezas
esta noche
de canícula ardiente
te recuerdo
tu manto sagrado
la indecencia de mis noches
la suerte que nunca podremos conocer
Etiquetas:
Autora: Patty Camacho Blas
viernes, 23 de octubre de 2009
Autora: Ericka Koehler. Ruego de un condenado a muerte.
Autora: Ericka Koehler
Ruego de un condenado a muerte
No me condenes.
Porque nadie tiene la sombra perfecta
ni el ojo tan claro
Aunque el viento golpee
Y la lluvia no cese
Y parezca gris
Aunque no quede mar
Y ni una ave colgada de ese poste
No me condenes.
Porque nadie bebe leche fresca todos los días
ni recibe el abrazo generoso de la paz
Aunque creas que nunca más sea domingo
Y el parque no florezca
Y la nieve destruya nuestro techo
Aunque no te salude ningún amigo
Y todos crean que ésa es la verdad absoluta...
No me condenes.
La única verdad
es ésta
Ayer
no es hoy.
Ruego de un condenado a muerte
No me condenes.
Porque nadie tiene la sombra perfecta
ni el ojo tan claro
Aunque el viento golpee
Y la lluvia no cese
Y parezca gris
Aunque no quede mar
Y ni una ave colgada de ese poste
No me condenes.
Porque nadie bebe leche fresca todos los días
ni recibe el abrazo generoso de la paz
Aunque creas que nunca más sea domingo
Y el parque no florezca
Y la nieve destruya nuestro techo
Aunque no te salude ningún amigo
Y todos crean que ésa es la verdad absoluta...
No me condenes.
La única verdad
es ésta
Ayer
no es hoy.
Etiquetas:
Autora: Ericka Koehler,
Poesía
viernes, 25 de setiembre de 2009
martes, 25 de agosto de 2009
Autora: Patty Camacho Blas. No Hay Lugar
Por: Patty Camacho Blas
No hay lugar
Mudando la piel
reinventado la vida
permitiendo volver al pasado
descartando lo permitido
permitiendo lo prohibido
no hay lugar
no hay sitio
cargando bolsos
agujereados
descansando
inventando
duendes
luciérnagas
y tiempos no hay lugar
esta noche
en esta ciudad
inmensa
no hay lugar para
mí
No hay lugar
Mudando la piel
reinventado la vida
permitiendo volver al pasado
descartando lo permitido
permitiendo lo prohibido
no hay lugar
no hay sitio
cargando bolsos
agujereados
descansando
inventando
duendes
luciérnagas
y tiempos no hay lugar
esta noche
en esta ciudad
inmensa
no hay lugar para
mí
Etiquetas:
Autora: Patty Camacho Blas,
Poesía
martes, 11 de agosto de 2009
Seminario Internacional: Escritoras del siglo XIX en América Latina
Escritoras del siglo XIX en América Latina
Seminario Internacional
Centro de Estudios La Mujer en la Historia de América Latina e IRPB
Type: Education - Lecture
Price: Ingreso Libre
Start Time: Monday, August 24, 2009 at 8:25am
End Time: Tuesday, August 25, 2009 at 9:00pm
Location: Instituto Raúl Porras Barrenechea
Street: Narciso de la Colina 398
City/Town: Miraflores, Peru
Phone: 4456885
Email: institutoraulporrasb@unmsm.edu.pe
Con ocasión del centenario del fallecimiento de Clorinda Matto de Turner y Mercedes Cabello de Carbonera, el Centro de Estudios La Mujer en la Historia de América Latina (CEMHAL) convoca a la realización del Seminario Escritoras del Siglo XIX en América Latina, que tendrá lugar en Lima los días 24 y 25 de agosto de 2009, inmediatamente después del IV Simposio Internacional las Mujeres en la Independencia de América Latina (Lima, 19, 20 y 21 de agosto).
Seminario Internacional
Centro de Estudios La Mujer en la Historia de América Latina e IRPB
Type: Education - Lecture
Price: Ingreso Libre
Start Time: Monday, August 24, 2009 at 8:25am
End Time: Tuesday, August 25, 2009 at 9:00pm
Location: Instituto Raúl Porras Barrenechea
Street: Narciso de la Colina 398
City/Town: Miraflores, Peru
Phone: 4456885
Email: institutoraulporrasb@unmsm.edu.pe
Con ocasión del centenario del fallecimiento de Clorinda Matto de Turner y Mercedes Cabello de Carbonera, el Centro de Estudios La Mujer en la Historia de América Latina (CEMHAL) convoca a la realización del Seminario Escritoras del Siglo XIX en América Latina, que tendrá lugar en Lima los días 24 y 25 de agosto de 2009, inmediatamente después del IV Simposio Internacional las Mujeres en la Independencia de América Latina (Lima, 19, 20 y 21 de agosto).
Etiquetas:
Eventos
lunes, 13 de julio de 2009
martes, 23 de junio de 2009
Autor: Darío Leiva. Del libro “Tan sólo sentimiento"
Autor: Darío Leiva
Del libro “Tan sólo sentimiento"
SIN TU AMOR
Qué otra cosa sería sin tu amor
si no una noche despejada sin estrellas
un corazón que perdió signos vitales
un septiembre que no tiene primavera.
Qué otra cosa sería sin tu amor
si no un alma solitaria por tu ausencia
una condena de tristeza para siempre
un mar que fue cubierto por arena.
Qué otra cosa sería sin tu amor
si no un otoño de nostalgias enlutadas
un duende que extravió su Blanca Nieves
un canto que quedó sin su garganta.
Qué otra cosa sería sin tu amor
si tu amor es mi estandarte de esperanza
si tu amor es horizonte de mis ojos
y sin él, y sin él la verdad que no soy nada.
Del libro “Nada como el amor”
QUÉ MÁS
A ti te ofrezco, mi bahía de estrellas
mi constelación de perlas celestiales
estas nubes verdes que vagan por mis sueños
y este collar de llanto traído de los mares.
Para ti he preservado el jade de la noche
una lluvia roja de emblemas estelares
mi pluma divagante de idílico poeta
y mi lecho indulgente para que tú me ames.
Puedo darte si quieres, un jardín en el cielo
y por qué no el altar de mi boca esmeralda
una mágica piedra del lago de los cisnes
o este jazmín en Do que emitió mi guitarra.
Qué más podría darte motivo de mi vida
qué más puedo ofrecerte estigma del amor
si quieres yo te obsequio el alma de la luna
y envuelto entre mis manos el corazón del sol.
SOY YO
Soy peregrino que se detuvo ante tus ojos
pájaro libre, condenado por tu amor
árbol suicida enraizado a tus entrañas
fruto trashumante añejo de pasión.
Ermitaño de tus bosques encantados
indómito volcán, Neptuno en erupción
desterrado duende de galaxias extintas
ocasos encendidos, extraña insinuación.
Trapecista en los peldaños de tus labios
saeta incontenible, mundano cazador
gemido místico, poeta urbano
faro lunar, luz de neón.
Soy ese humano enamorado
un ser que no concibe estar sin vos
el mortal más amante de los mundos
tu loco compañero, ese soy yo.
Del libro “Equinoccio XXV”
DÉCIMOCUARTO
¡Qué hermosa eres, amada mía, qué hermosa eres!
¡Tus ojos son palomas!
Cantares 4.1
Para sembrar de nostalgias mi cielo te observo
mezclo la nada y la vierto en mis augurios
mi soledad arrastra sus raíces al mar
soy proyecto triste de amaneceres turbios.
Cada lágrima mía esculpe tu imagen
mi llanto se revuelca en la piel del murmullo
atravieso incipientes auroras desgastadas
descubro en alerces tus candiles desnudos.
Tu nombre es mi primera y última palabra
soy atavío yelmo espada lanza escudo
voy como un cruzado a conquistar tu amor
te observo y tu flechazo me deja moribundo.
Etiquetas:
Autor: Darío Leiva,
Poesía
Suscribirse a:
Entradas (Atom)