viernes, 12 de diciembre de 2008

Por: Sara Bravo Montenegro. "El retrato de Dorian Grey" de Oscar Wilde.


Por: Sara Bravo Montenegro

“El retrato de Dorian Grey” de Oscar Wilde

Análisis de la obra:
''Si el cuadro pudiera cambiar y ser yo siempre como ahora” dice Dorian Gray, personaje principal de la obra, cuando ve terminado su retrato, expresando así su deseo de tener belleza y juventud eternas, deseo que se cumple como una plegaria a lo largo de la obra hasta su fatídico desenlace.

Por la influencia de lord Henry Wotton, Dorian Gray expresa un deseo cuyas consecuencias no mide, pero con el transcurrir del tiempo empezará a pesarle sobre su conciencia, pues si bien su cuerpo no se corrompe, su alma se envilecerá cada vez más: cederá a los placeres sensuales, no renunciará a ningún deseo y atentará contra la vida de personas inocentes.

La belleza y la juventud las disfruta sin pensar que por cada acto pierde su alma, y aunque ella se envilece, su rostro no se corrompe, pues es su retrato el que cambia cada vez que comete un acto ruin, reflejando su verdadera alma. La juventud está unida a la belleza física, y la belleza espiritual, la del alma, Dorian Grey la pierde por el deseo de transgredir esa ley natural.

De esta manera, la obra refleja el deseo íntimo de cualquier hombre de cualquier época de transgredir una ley natural: el cuerpo físico de todo ser humano está destinado a envejecer, a marchitarse, a desgastarse, pero contra esa ley no se puede ir. Al final de la obra, a Dorian le pesa su pecado y quiere ser bueno, por lo cual tiene que morir. En contraste con el ser humano, la obra artística es imperecedera: el retrato de Dorian Gray hecho por Basil Hallward recupera su belleza que no morirá como Dorian.

En cuanto al estilo se puede observar que Oscar Wilde hace su uso de observaciones y descripciones muy puntuales tanto de los rasgos físicos de los personajes como de los elementos del ambiente que los rodean. Las descripciones están intercaladas con los diálogos y a través de ellos nos enteramos de lo que piensan los personajes, así como también introduce reflexiones de sus personajes. A veces usa frases largas, pero son escasas, la mayoría de ellas son breves, por lo cual la lectura se hace más ágil.

Esta obra ha trascendido en el tiempo ya que es considerada una de las primeras novelas de horror gótico, donde sus personajes se debaten entre el bien y el mal y se preguntan por aquello que es moral o no. Además porque, en cualquier época o en cualquier siglo, el deseo de la ansiada eterna juventud puede trastornar a una persona, y en este siglo XXI, de avances tecnológicos, médicos y científicos gracias a los cuales las personas pueden mitigar las huellas del tiempo en su rostro, la obra nos lleva a preguntarnos: ¿hasta dónde puede llegar una persona a obsesionarse por su juventud y su belleza?

LA OBRA

Personajes Principales:
Dorian Gray: Es el protagonista de la obra. Al inicio es un joven sin experiencia, ingenuo, físicamente bello y de buenos sentimientos, incapaz de desgraciar a una persona. Sin embargo, tiene una debilidad: como todo joven adolescente es susceptible de ser influenciado, y por eso lord Henry Wotton va cambiándolo poco a poco, lo hace madurar con más rapidez, le transmite e influencia con sus teorías acerca del placer, del amor y de la vida, hasta que Dorian se convierte en un ser vanidoso, cruel e insensible, incapaz de amar, pero al final vuelve a ser bueno y por eso decide matarse.
Basil Hallward: Amigo de Dorian Gray. Hombre educado, sincero, idealista, sensato y religioso, temeroso de Dios. De mediana edad, no muy agraciado físicamente, e inteligente. Es pintor y aprecia mucho la estética y la belleza física, vive enamorado de la belleza platónica, y por estas razones retrata a Dorian Gray. Representa al artista puro, que se entrega con una voluntad y una pasión casi febril a su tarea y cuya única musa es la belleza artística.
Lord Henry: Amigo de Basil Hallward. Es mayor que Dorian y esto implica experiencia en la vida, es maduro, inteligente, astuto y manipulador; sabe “encantar” con sus palabras a sus interlocutores e influir sobre sus amigos. Es vanidoso, sólo busca su propio placer, y es irresponsable. Cree que sus ideas y su forma de vida son las mejores; considera que las experiencias de vida carecen de valor ético.

RESUMEN
Basil Hallward, pintor inglés, se encuentra platicando con lord Henry Wotton y admirando lo que él llama su obra maestra, le confiesa la idolatría que siente por la belleza de este adolescente. Lord Henry le sugiere que envíe el retrato a una galería, pero Hallward le responde que ha puesto demasiado de sí mismo en ese retrato como para enviarlo, en sus palabras: “todo retrato que se pinta de corazón es un retrato del artista, no de la persona que posa”. Basil le cuenta a Lord Henry que conoció a su modelo del retrato, Dorian Grey, en una fiesta y le revela que no sería feliz si no lo viera todos los días. Lord Henry quiere conocer a Dorian Grey, pero Basil Hallward no quiere que lo conozca porque intuye que influirá sobre él. Sin embargo, Dorian Grey se presenta en la casa de Hallward, pues debe posar una vez más para el retrato.

Basil Hallward recibe a Dorian Grey y lo presenta a lord Henry y a través de la conversación se enteran de que ambos conocen a la tía Ágata. Basil le indica a Dorian que suba al estrado para posar y que no se mueva demasiado ni preste atención a lo que lord Henry diga, pues este influencia en todos sus amigos. Lord Henry le habla a Dorian y le dice que “las buenas influencias no existen”. Luego, habrá un descanso para Dorian y saldrá al jardín con lord Henry. Allí comienza a influenciar sobre él cuando le dice que “posee la más maravillosa juventud, y la juventud es lo más precioso que se puede poseer”, a lo cual Dorian responde que “no lo siente así”, pero luego lord Henry le dirá que “algún día, cuando sea viejo y feo y esté lleno de arrugas, cuando los pensamientos le hayan marcado la frente con sus pliegues y la pasión le haya quemado los labios con sus odiosas brasas, lo sentirá terriblemente” y luego más adelante le dirá que “nosotros nunca recuperamos nuestra juventud”. El pintor lo llama a Dorian para que vuelva a posar. Basil Hallward termina el retrato de Dorian y lord Henry halaga su obra. Al ver su retrato, Dorian, influenciado ya por lord Henry, expresa que el retrato siempre se mantendrá joven, pero él se hará viejo, y que siente celos de su retrato por esa razón, y empieza a llorar. Entonces, Basil le dice a lord Henry que es obra suya el comportamiento de Dorian y discute con él. Al ver la reacción de Dorian, el pintor decide que debe destruir su obra, pero Dorian reacciona y lo detiene. Basil Hallward le explica a Dorian que una vez que el cuadro sea barnizado y enmarcado será enviado a su casa, pues él considera a Dorian Grey como el dueño del cuadro. Lord Henry invita a Dorian al teatro y este acepta, ante lo cual Basil Hallward sufre, pues intuye que lord Henry seguirá influenciando sobre él.
Lord Henry visita a su tío lord Fermor para averiguar acerca del origen de Dorian Grey. A través de su tío se entera de que su mamá era Margaret Devereux, hija de lord Kelso. Ella era una joven muy hermosa que se enamoró de un hombre pobre, un suboficial de infantería, al cual lord Kelso mandó matar y, por esta razón, a pesar de que ella vivía en casa de su papá, jamás volvió a hablarle. Lord Kelso murió y su hija Margaret murió un año después. Para lord Henry, los antecedentes de Dorian le añadían una nuevo perfección, pues “detrás de todas las cosas exquisitas hay algo trágico” y piensa que es cautivador “influir sobre alguien” y llama a Dorian “Hijo del Amor y de la Muerte”.
Lord Henry tenía un almuerzo el la casa de su tía Ágata a la cual también asistirían Dorian y los amigos de ella. En esa reunión, lord Henry desea cautivar a Dorian Grey con su conversación, por lo cual es ingenioso, elogia la locura, los placeres y encanta a sus oyentes logrando que se olviden de sí mismos. Al final de la reunión, Dorian Grey le pide que le permita ir con él al parque y que no deje de hablarle, pues nadie lo hace como él.
Un mes después de aquella reunión, Dorian va a visitar a lord Henry a su casa, y allí conoce a su esposa lady Wotton, quien le dice que oye las ideas de su esposo de labios de sus amigos y de esa manera se entera que existen. Llega lord Henry y Dorian Grey le confiesa que está enamorado de una actriz, Sibyl Vane, a la que conoce gracias a que él hizo que sintiera un gran deseo por saberlo todo de la vida.

Dorian le cuenta a lord Henry que la conoció en un teatro pobre, que ella lo llama “Príncipe Azul”, y lo convence para que vaya a ver a su amada al teatro y le pide que lleve a su amigo Basil Hallward y se despide de él para ir a ver actuar a Sibyl Vane. Lord Henry se queda pensando en Dorian y se da cuenta que el alma de Dorian se había volcado hacia aquella joven y que con su influencia había acelerado su madurez. Más tarde, recibe un telegrama de Dorian, allí le dice que se había prometido con Sibyl Vane
Después en la obra aparece Sibyl Vane quien dice a su madre que es muy feliz con su “Príncipe Azul” y ella le advierte que sólo si es rico podrá pensar en matrimonio, pero a ella no le importan las palabras de su madre. Entra su hermano Jaime y con voz de disgusto le dice que no va a permitir que nadie la lastime y que si ese “ Príncipe Azul” se atreve a hacerlo, lo matará y advierte a su madre que debe cuidar de ella porque él viajará a Australia.
En un hotel de la ciudad de Londres, lord Henry conversa con Basil y le da la noticia de que Dorian se ha comprometido con una actriz. Ante la noticia, el pintor se muestra preocupado por que la chica sea buena y que no envilezca el cuerpo de Dorian y destruya su inteligencia. Llega Dorian y les dice que es muy feliz con Sibyl y les cuenta que cuando él le dijo que la amaba, ella le contestó que no era digna de ser su esposa, ante lo cual lord Henry les dice que “en situaciones como esa, los hombres se olvidan de la palabra matrimonio, pero las mujeres la recuerdan siempre”. Entonces interviene Basil Hallward para decir que “Dorian no es como los otros hombres” pues por su delicadeza sería incapaz de hacer desgraciada a otra persona”. Además Dorian les dice a sus amigos que el amor de Sibyl Vane lo hace bueno, lo hace fiel y que se olvida de las teorías sobre el amor, el placer, la vida que lord Henry le ha enseñado. Más adelante, los tres amigos se dirigen al teatro.
Los tres amigos llegan al teatro donde actúa Sibyl. A lord Henry le parece un lugar horrible y critica todo lo que ve, pero Basilio le dice que si eso lo hace feliz a Dorian él lo apoyará. Se levanta el telón y comienza al fin cuando se levanta el telón, los dos amigos se quedan asombrados con la belleza de Sibila, pero los desilusiona su actuación porque era demasiado artificial y sin talento, lord Henry se levantó y dijo que se fueran, que no aguantaba el escándalo que todo el público estaba haciendo.
Dorian no entendía qué le pasaba a su amada, se repetía que era una actriz vulgar y mediocre, a lo cual Basilio le dijo antes de irse que no hablara así de alguien a quien amaba porque el amor es más hermoso que el arte y se fue junto con su amigo. Al terminar la obra Dorian se dirige a Sibila y le reclama su mala actuación, la humilla, la insulta y cuando ella se quiere acercar a él la desprecia, y ella le explica que antes de conocerlo actuar era la única realidad de su vida, pero que con él había conocido el verdadero amor y que sería para ella una profanación representar que está enamorada. Dorian le dice que él se había enamorado del arte que ella desempeñaba, que no quería saber más de ella, pero ella le suplicaba que no la abandone, y él sin hacer caso de sus súplicas sale del teatro.

Al día siguiente Dorian despierta y se da cuenta que el cuadro tuvo un cambio, pues descubrió un toque de crueldad en los labios contraídos, y pensó que era el reflejo del pecado de crueldad que había tenido con Sibyl. En ese momento le escribió una carta en donde le pedía perdón y le decía que su promesa de matrimonio seguía en píe, pero llegó lord Henry y le dice que la joven está muerta. Dorian se queda asombrado con la noticia y no sabe qué decir. A lord Henry le preocupa mucho el escándalo y la reputación de Dorian, le recuerda que tienen un compromiso para ir a la ópera y que es una magnifica idea para que nadie lo relacione con la muerte de esa muchacha. Luego de que lord Henry se marcha, Dorian piensa en que Sibyl representó en sus obras varias veces la muerte y que la vería desde aquel instante como una maravillosa figura trágica. Luego, pensó que el retrato cargaría con el peso de su vergüenza, y que de la misma manera que le había descubierto su cuerpo, también le revelaría su alma, y que su belleza no se marchitaría jamás gracias a él.
Cuando Dorian desayunaba llega Basilio muy preocupado por el estado de ánimo que podría tener Dorian por la muerte de Sibyl, pero Basilio se asombró de la frialdad con la que hablaba de ese hecho y le contó que había estado en la ópera y que allí había conocido a lady Gwendolen, hermana de lord Henry. Basilio le pregunta que cómo es posible que mientras que Sibyl ha fallecido recién, él esté pensando ya en otras mujeres. Entonces, Dorian le responde que “solo las personas superficiales necesitan años para desechar una emoción” y que “un hombre pone fin a un pesar tan fácilmente como inventa un placer” y que no quiere estar a merced de sus emociones. Basil se sorprende del cambio que ha ocurrido en el muchacho y le dice que quiere al Dorian Gray cuyo retrato pintó en otro tiempo. Basil luego le dice que ya no le hará más reproches y que le preocupa la información judicial y le pregunta si alguien sabía su nombre, pero él dice que ella solo lo llamaba “Príncipe Azul“. Dorian le pide que haga un retrato de Sibyl y Basil acepta, pero le pide que vaya a posar nuevamente, pues sin él no hacía nada que merezca la pena. Dorian se niega rotundamente y Basil le pide ver su retrato, pues quiere ver su mejor obra. Entonces, Dorian se pone delante de su retrato, que está tapado con un biombo, se enfurece, aprieta los puños y Basil le dice que no lo verá si no quiere, pero que es absurdo que no pueda ver su obra sobre todo cuando se dispone a exponerla en París. Dorian le recuerda que él prometió no exponer ese cuadro en ningún lugar y que dejaría que lo llevara con una condición, que le contara su secreto, Basilio acepta con una condición, que también conteste su pregunta: ¿Has notado peculiar en el retrato? Dorian se asustó y cree que sabe su secreto. Basil le dice que cuando desde que lo conoció empezó a idolatrarlo por su belleza, y que al hacer el cuadro había puesto demasiado de sí mismo en él, y que por eso nunca quiso presentar el cuadro en público. La confesión a Dorian le sorprende mucho, pero también le preocupa porque él siente lo mismo por Lord Henry y le dijo al pintor que le agradecía su confianza, pero que no volvería a posar para él y nunca más nadie volvería a ver el cuadro, que lo iba a cambiar de lugar.

Dorian llama a su criado y le pide que envíe a dos hombres para que le ayuden a cambiar de lugar el cuadro. Suben a la habitación que Dorian había ocupado cuando era niño, y él cierra y guarda la única llave que había de la habitación. Después lee una información que le mandó lord Henry que hablaba de la muerte de Sibyl, pero se enoja mucho, ya que estaba tan paranoico con lo del cuadro que todo lo asustaba y con cualquier cosa se enojaba. Tomó el libro que le había mandado lord Henry, un libro muy extraño, una novela sin argumento en la que el único personaje había empleado su vida tratando de experimentar en el siglo XIX todas las pasiones y maneras de pensar pertenecientes a siglos anteriores al suyo, y que amaba aquellos renunciamientos a los que los hombres llamaban virtudes. Luego deja el libro y va a un club a encontrarse con lord Henry, a quien le dice que le ha fascinado el libro.
Pasaron los años y ese libro seguía influenciando la vida de Dorian, pues le parecía que contenía su vida entera antes de que él la viviera. Conforme pasaba el tiempo la gente se asombraba más de Dorian, pues el paso del tiempo no se notaba en él, y quienes habían oído de él las mayores vilezas, no les daban crédito cuando lo conocían, pues su rostro había conservado la pureza que tenía el valor de un reproche, y su físico había escapado a la corrupción de una época sórdida a la vez que sensual.
Al llegar a su casa siempre iba a ver el cuadro y descubría que el retrato del cuadro había envejecido y reflejaba maldad, mientras él no tenía ni una sola arruga como algún día él había deseado y que ahora no lo hacía sentir tan bien como se lo imaginaba, pero decidió seguir con su vida y empezó a buscar diferentes actividades como internarse en la religión católica, en la música, hizo grandes fiestas, se metió al mundo de las joyas, a los bordados y tapices, así fue pasando de un lugar a otro teniendo especial influencia entre los jóvenes a lo que él sentía cierto temor.
Dorian ya casi tenía treinta y ocho años cuando un día saliendo de la casa de lord Henry encontró a Basilio y éste le dijo que tenía que hablar con él antes de irse de viaje a París, entraron a la casa de Dorian y Basilio le preguntó, qué pasaba con él, porque todos los jóvenes que se acercaban a él terminaban en muy malas condiciones o terminaban suicidándose, a lo que Dorian contestó: “porque conozco todo cuanto se refiere a sus vidas, pero no porque ellos sepan mucho de la mía, al descubrirles y demostrarles que son muy hipócritas, ellos se ofenden y por eso me repudian porque yo sé hasta su pecado más secreto”, Basilio le dijo que debería conocer su alma y que no debería juzgar a los demás porque él también tenía cosas que no eran tan buenas. Dorian se levantó y le dijo que en ese momento le iba a enseñar su alma.

Subieron a la habitación donde Dorian escondía el cuadro que había hecho Basilio y cuando este miró el cuadro casi se desmaya de la impresión, pero Dorian trata de justificar el por qué se veía así transformado diciendo que tal vez sea por causa de la humedad y el moho, mientras, repentinamente, se llenaba de odio hacia Basilio sintiendo que el retrato le decía al oído que lo matara y Dorian lo mata hundiéndole un cuchillo detrás del oído. Después de haberlo asesinado, se siente tranquilo ya que lo considera el origen de sus sufrimientos. Luego, sale de su casa y toca la puerta como si recién estuviera llegando y le dice a su ayuda de cámara que se había olvidado las llaves y de esa manera no lo relacionen con la muerte de Basilio.

A la mañana siguiente Dorian se despertó muy tranquilo y sin ningún remordimiento, mientras se desayunaba busca en una agenda el nombre de Alan Campbell y cuando lo encontró, manda a su criado a buscarlo, le mandó una carta pensando que era la persona que podía ayudarle a deshacerse del cuerpo de Basilio, ya que éste era un gran químico y podía inventar una sustancia. El criado se fue en busca de Campbell y de inmediato regresaron, cuando Dorian lo vio le contó que había un muerto en la habitación de arriba y que lo mandó llamar porque necesitaba que le ayudara a deshacerse del cuerpo. En un principio el químico se negó, pero Dorian lo amenazó y como sabía cosas de su vida tuvo que aceptar. Dorian le dijo al criado que se fuera, que tenía toda la tarde para él y Campbell subió al ático hacer el trabajo. Este bajó pálido pero tranquilo y dijo a Dorian, ya hice lo que me pidió y espero que no volvamos a vernos nunca. Dorian subió a ver la habitación y ya no estaba el cuerpo, sólo había un horrible olor a ácido nítrico.

A las ocho y media de la noche Dorian de aquel mismo día en que desapareció el cuerpo de Basil Hallward, ya estaba en el salón de lady Narborough, una amiga, y nadie se imaginaba lo que acababa de pasar, él instantáneamente experimentó el terrible placer de una doble vida y se sentía muy mal, cuando de repente ve entrar a lord Henry siente un gran consuelo. Cuando éste va a donde está Dorian lo ve muy desmejorado y le pregunta que si tiene algún problema y lady Nearborough contesta es que Dorian está enamorado, éste rechaza no haberse enamorado. Cuando sonaron las doce campanadas Dorian subió a un coche y dio al cochero una dirección.
Tumbado en el coche Dorian miraba la sórdida vergüenza de la ciudad repitiendo interiormente las palabras que le dijo Lord Henry el día que se conocieron, “Curar el alma por medio de los sentidos, y los sentidos por medio del alma”. Su alma en verdad estaba mortalmente enferma, había derramado sangre inocente, pero aunque el perdón fuera imposible, posible era aún el olvido y él estaba decidido a olvidar.

Dorian se estremeció y rápidamente se dirigió al muelle, al cabo de unos minutos llegó a una casita miserable, entró sin decir una palabra, y vio unos niños que jugaban con unos dados de hueso, dos mujeres mofándose de un viejo que se restregaba las nalgas con una expresión de asco. Dorian miró aterrorizado y empezó a lloriquear. Él estaba prisionero en sus pensamientos y de sus culpas, parecía ver los ojos de Basil mirándolo, necesitaba escapar de sí mismo y se fue al muelle, allí tomo brandy con Adriano y arrojando dinero pidió a las mujeres que no lo molestaran. Al dirigirse a la puerta una horrible risa brotó de la mujer que había cogido el dinero y gritó ¡Ahí va el que hizo el pacto con el diablo!, ¡Maldita! respondió él. Dorian apresuraba el paso para salir de allí, pero fue empujado mientras una mano le apretaba la garganta con esfuerzo, soltándose vio a un hombre fornido y enojado era Jaime Vane y Dorian le preguntó: “¿qué le he hecho yo?”, destrozó la vida de Sibyl Vane hace dieciocho años y ella era mi hermana, pero Dorian le dijo que lo llevara a la luz y se iba a dar cuenta de que era imposible que él hubiera conocido a su hermana. Al fin lo llevó a la luz y Jaime Vane se dio cuenta que era muy joven para que hubiese conocido a Sibyl, le pide una disculpa y lo dejó ir.
Dorian fue al invernadero de Selby Royal. Mientras conversaba con la duquesa de Monmouth, lord Henry se acercó a ellos y le preguntó a ella si ya Dorian le había conversado acerca de su proyecto de rebautizar todo. Más adelante, Dorian le ofrece a la duquesa traerle unas orquídeas, pero cuando va a traerlas se desmaya al ver en la ventana del invernadero la cara de Jaime Vane vigilándole, por lo cual es auxiliado por lord Henry quien no sabe el motivo de su desmayo.
Al día siguiente, Dorian no salió de su casa, tenía un infinito terror a la muerte y cuando cerraba los ojos veía la cara del marinero. El horror parecía poner su mano en su corazón y los remordimientos no le permitían vivir. Imaginaba cosas que no estaba seguro de haberlas visto. Dorian le dijo a lord Henry que presentía que algo horrible le iba a suceder a alguno de los dos y éste le contestó que lo único horrible era el aburrimiento. Dorian ordenó a su criado que preparara sus cosas para el expreso de la noche a Londres, cuando tocaron a la puerta y era el guardia mayor, que fue a informarle acerca del desafortunado accidente de la mañana y que sólo sabía de la víctima que era un marinero y Dorian sintió como si su corazón cesara de latir, pues algo le decía que ese hombre era Jaime Vane. Fue a comprobarlo y efectivamente era él, permaneció mirando el cadáver unos minutos y se marchó con los ojos llenos de lágrimas.
Lord Henry dice a Dorian que no puede cambiar, que de nada le sirve ser bueno, pero Dorian le asegura que está haciendo cosas buenas para cambiar, como renunciar a perjudicar a Hetty, de la que se había enamorado, aunque ella no perteneciera a su clase social, y que durante el mes de mayo solía verla dos o tres veces por semana, y que cuando la encontró la dejó ir para no hacerle ningún daño como tantas veces he lastimado y degradado a la gente de su alrededor. Le reveló que era el primer sacrificio de sí mismo que se reconocía y que quería ser mejor.

Lord Henry le informó que la gente todavía se acordaba de la desaparición de Basil, pero que a él no le interesaba lo que haya decidido de su vida. Dorian le preguntó si no se le había ocurrido que Basilio haya sido asesinado, a lo cual lord Henry responde que no sabe quién podría tener ese interés, y que pintaba maravillosamente pero era poco astuto. Dorian lo interrumpió para confesarle que él había asesinado a Basil, a lo cual lord Henry sólo comentó que todo crimen es vulgar y toda vulgaridad es un crimen y le preguntó por el cuadro que había hecho Basil. Dorian le contestó que ya lo había olvidado y que jamás le había gustado. Luego, lord Henry le preguntó “¿qué provecho logra el hombre que gana el mundo entero pero pierde su alma?” “¿Por qué me lo pregunta a mí?” le dijo Dorian, a lo que él le responde que es la única persona que puede contestarle. Dorian dijo que es una terrible realidad, pero que el alma existe y que cada uno de nosotros puede envenenarla o hacerla perfecta.
Lord Henry preguntó a Dorian, que cuál era su secreto para conservarse joven y maravilloso como lo había conocido, y le dijo que le satisfacía pensar que la vida ha sido su arte. “Sí, mi vida ha sido exquisita pero no voy a seguir la misma vida y ahora si me disculpa quiero acostarme temprano, mañana nos veremos a las once” dijo Dorian y se retiró.

Cuando iba hacia su casa dos muchachos dijeron al verlo es Dorian Gray. Recordó como le gustaba que la gente hablara de él y en ese momento le cansaba oír su propio nombre. Cuando llegó a su casa se echó sobre el sofá y sintió un ardiente anhelo por la pureza inmaculada de su adolescencia, recordó como lord Henry la dominó y cómo la había llenado de vergüenza, recordó el momento de orgullo y de pasión en que pidió que el retrato cargase con el peso de sus días y él conservase el inmaculado esplendor de la juventud, y pensó que mejor hubiese sido que cada pecado de su vida trajese consigo su segura y rápida pena.
Pensaba en el suicidio de Sibila Vene, en que Jaime Vane yacía en una tumba sin nombre, en que Alan Campbell se mató en su laboratorio, en la desaparición de Basil y era la muerte en vida de su propia alma la que lo trastornaba, y sintió que el retrato era el causante de todo y pensó que si éste desaparecía se sentiría mejor. Entonces, subió a la habitación donde estaba el cuadro, tiró de la cortina que cubría el retrato y un grito de dolor y de indignación se le escapó, miró a su alrededor y vio el cuchillo con el que había matado a Basil, lo tomó y apuñaló el retrato. Sólo se oyó un grito tan horrible que los criados salieron rápido a mirar qué pasaba. Al subir a la habitación encontraron el cuadro de su señor en toda la maravilla de su exquisita juventud y de su belleza, y en el suelo, vestido de etiqueta, y con un cuchillo clavado en el corazón, el cadáver de un hombre muy mayor, muy consumido, lleno de arrugas, y cuya cara era repugnante, a quien solo reconocieron cuando examinaron las sortijas que llevaba en sus dedos.

Anécdota

Oscar Wilde supo retratar a la perfección, con gran ojo crítico, tanto la sociedad de su época (finales del siglo XIX, en plena época victoriana), como el tema de la vanidad, de la locura y la enajenación. Su perfección como retratista y sus descripciones cautivaron a su público. Sin embargo, el carácter en ocasiones algo indolente de Dorian Gray lo volvieron en su contra durante los juicios que se celebraron en Londres en contra del autor a propósito de su homosexualidad, entonces un delito por el que se podía ir a la cárcel. Oscar Wilde se defendió admirablemente en el estrado, después de que fueran leídos en voz alta varios pasajes del libro en los que se podría entrever cierta conducta aduladora y delicada entre Dorian y el pintor Basil. Oscar Wilde afirmó que no se podía juzgar en modo alguno a “un hombre por lo que escribe”.

Biografía del autor

Oscar Wilde nació el 16 de octubre, en Dublín, Irlanda, en el seno de una familia protestante irlandesa. Fue el segundo de los tres hijos que tuvieron el médico Sir Williams Robert Wills Wilde y su esposa Jane Francesca Elgee. Ella era una escritora de éxito y una nacionalista de la causa irlandesa, conocida con el sobrenombre de Speranza. Su padre era un destacado cirujano en las especialidades de nariz y oído, además de un renombrado filántropo.

Gracias a una beca, el 17 de octubre de 1874 ingresó en el Magdalen College, de Oxford, donde continuó sus estudios hasta 1878. Durante su estancia en este colegio falleció su padre, el 19 de abril de 1876. Su poema Ravenna le permitió adjudicarse el «Oxford Newdigate Prize» en junio de 1878. Finalmente, en noviembre de 1878 obtuvo el título de Bachelor of Arts, graduándose con la mayor nota posible.

Desde su período en el Magdalen College, Wilde adquirió popularidad especialmente por comenzar a llevar el pelo largo y a desdeñar abiertamente los deportes llamados “masculinos”. Asimismo, comenzó a decorar sus cuartos en el College con plumas de pavo real, lilas, girasoles, porcelana erótica y otros objetos de arte.

Es posible que el autor escribiera El retrato de Dorian Gray motivado por su deseo de transgresión, de ir contra las reglas, pues en la época victoriana cuando escribió la obra las reglas de etiqueta como la moral eran muy estrictas y a él le desagradaba lo convencional.

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